El verano es una época para disfrutar más del exterior, del sol, de los planes al aire libre y de los días largos. Cambiamos rutinas, pasamos más tiempo fuera de casa y, muchas veces, nuestro cuerpo se adapta a un ritmo diferente.
Pero aunque solemos pensar en el verano como una estación de descanso y desconexión, también es un momento en el que el organismo se enfrenta a nuevos retos.
El sol, el calor, la deshidratación o los cambios de hábitos pueden influir en cómo nos sentimos por dentro. Por eso, además de proteger la piel por fuera, también es importante cuidar el organismo desde dentro.
Más sol, más calor y más actividad
Durante los meses de verano, nuestro cuerpo está más expuesto a factores externos. Pasamos más horas al sol, sudamos más, podemos dormir peor por el calor y es habitual que cambiemos nuestros horarios de comida, descanso o actividad física.
Todo esto puede afectar al equilibrio diario del organismo.
Uno de los procesos que cobra especial importancia en esta época es el estrés oxidativo, relacionado con la producción de radicales libres.
¿Qué es el estrés oxidativo?
Los radicales libres son moléculas que se generan de forma natural en el organismo. En condiciones normales, el cuerpo cuenta con mecanismos antioxidantes para mantener el equilibrio.
Sin embargo, factores como la exposición solar, el calor, la contaminación, el estrés o la falta de descanso pueden favorecer un aumento de radicales libres.
Cuando existe un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad antioxidante del organismo, hablamos de estrés oxidativo.
Por eso, durante el verano, cuidar nuestros hábitos diarios puede ayudar a acompañar al cuerpo en esta etapa de mayor exposición.
Antioxidantes: una ayuda para tus células
La alimentación tiene un papel importante en el cuidado del organismo. Frutas, verduras, hortalizas y alimentos frescos de temporada aportan vitaminas, minerales y otros nutrientes que ayudan a mantener una rutina equilibrada.
Entre los nutrientes con función antioxidante destacan la vitamina C y el selenio.
La vitamina C contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo y al funcionamiento normal del sistema inmunitario. El selenio también contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo y al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Estas declaraciones están recogidas dentro de las declaraciones autorizadas de propiedades saludables en la Unión Europea.
El calor también afecta a tus mucosas
En verano no solo debemos prestar atención a la piel. Las mucosas también cumplen una función importante como barrera natural del organismo.
Las mucosas están presentes en zonas como las vías respiratorias, digestivas y oculares. El calor, la sequedad ambiental, el aire acondicionado o una hidratación insuficiente pueden hacer que estén más expuestas.
En este punto, la vitamina A tiene un papel relevante, ya que contribuye al mantenimiento normal de la piel y de las mucosas. También contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Tu sistema inmunitario también trabaja en verano
Muchas veces relacionamos el sistema inmunitario con el invierno, pero lo cierto es que trabaja durante todo el año.
También en verano.
Los cambios de temperatura, los viajes, el descanso irregular, las comidas fuera de casa o una menor rutina pueden influir en nuestro bienestar diario. Por eso, mantener hábitos saludables sigue siendo importante incluso en vacaciones.
Hábitos para cuidarte por dentro este verano
Pequeños gestos diarios pueden ayudarte a mantener el equilibrio durante los meses de calor:
Mantén una hidratación adecuada a lo largo del día.
Utiliza protección solar y evita las horas de mayor exposición.
Incluye frutas y verduras de temporada en tu alimentación.
Descansa siempre que puedas y respeta tus horas de sueño.
Evita los cambios bruscos de temperatura.
Cuida tus mucosas frente al calor, la sequedad y el aire acondicionado.
Mantén una rutina diaria que acompañe a tu organismo.
Plesinox 3A, un hábito también en verano
Plesinox 3A combina EPL, vitamina A, vitamina C y selenio en una sola cápsula diaria.
La vitamina C y el selenio contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo.
La vitamina A contribuye al mantenimiento normal de la piel y las mucosas.
Y la vitamina A, la vitamina C y el selenio contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Porque cuidarse por dentro también forma parte del verano.
Plesinox 3A. Tu hábito diario, también en verano.

