La primavera marca un cambio natural en nuestro entorno: aumentan las horas de luz, las temperaturas se suavizan y nuestras rutinas se transforman progresivamente. Estos cambios forman parte del ciclo estacional y el organismo responde adaptándose a ellos de manera fisiológica.
La adaptación al cambio de estación es un proceso normal que puede influir en el descanso, el nivel de energía y los hábitos diarios. Por ello, mantener un estilo de vida equilibrado resulta clave para acompañar este periodo de transición.
¿Qué ocurre durante la transición estacional?
El cuerpo ajusta sus ritmos biológicos a las nuevas condiciones ambientales. La mayor exposición a la luz natural, la modificación de horarios y el incremento de actividad al aire libre forman parte de este proceso.
Durante esta fase, cuidar la alimentación, el descanso y la rutina diaria contribuye al bienestar general y al funcionamiento adecuado del organismo.
La importancia de los micronutrientes:
Una alimentación variada y equilibrada es fundamental para aportar vitaminas y minerales esenciales.
Entre ellos:
- Vitamina A
- Vitamina C
- Selenio
Estos micronutrientes contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario, según las declaraciones autorizadas en la Unión Europea.
Se encuentran de forma natural en alimentos como frutas, verduras, pescado, huevos y frutos secos, dentro de una dieta equilibrada.
Hábitos que acompañan el cambio de estación:
Para favorecer la adaptación estacional:
✔ Mantener horarios regulares de descanso
✔ Priorizar una alimentación variada
✔ Practicar actividad física moderada
✔ Aprovechar la luz natural de forma progresiva
✔ Mantener una rutina de autocuidado constante
El bienestar es el resultado de un enfoque integral y sostenido en el tiempo.
Complementos alimenticios en primavera:
En determinados momentos, algunas personas pueden optar por complementar su alimentación con productos que aporten micronutrientes específicos.
Plesinox 3A contiene vitamina A, vitamina C y selenio, que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Se trata de un complemento alimenticio que puede integrarse dentro de una estrategia global de bienestar.
Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. Ante cualquier duda, consulta con tu profesional sanitario.

