Septiembre y cambio de estación: cómo volver a cuidarte desde la rutina diaria

Septiembre es un mes de transición.

Dejamos atrás las vacaciones, recuperamos horarios, volvemos al trabajo o a los estudios y, poco a poco, los días empiezan a cambiar. También cambian las temperaturas y pasamos más tiempo en interiores.

Después de unas semanas diferentes, volver a nuestra rutina habitual puede parecer complicado. Sin embargo, no hace falta cambiarlo todo de golpe. Recuperar pequeños hábitos de forma progresiva puede ser una manera sencilla de volver a cuidarnos y mantenerlos durante los meses siguientes.

Septiembre: volver a los hábitos, pero sin prisas

Durante el verano es habitual modificar los horarios de sueño, comer más veces fuera de casa, viajar o reducir algunas de las rutinas que mantenemos el resto del año.

Septiembre puede ser un buen momento para recuperar cierta regularidad.

La clave no está en intentar hacerlo todo perfectamente desde el primer día, sino en volver poco a poco a aquellos hábitos que forman parte de un estilo de vida equilibrado.

1. Recupera tus horarios de descanso

Volver a acostarte y levantarte a horarios similares puede ayudarte a recuperar una rutina más estable después de las vacaciones.

Si durante el verano tus horarios han cambiado mucho, intenta reajustarlos progresivamente. La constancia suele ser más fácil de mantener que los cambios bruscos.

2. Mantén una buena hidratación

Aunque las temperaturas comiencen a bajar, mantener una hidratación adecuada sigue formando parte de nuestros hábitos diarios.

Tener una botella de agua cerca, acompañar las comidas con agua o incorporar alimentos como frutas y verduras son pequeños gestos que pueden ayudarte a mantener este hábito.

3. Vuelve a una alimentación variada

Septiembre también supone volver a organizar desayunos, comidas y cenas.

Planificar con cierta antelación puede facilitar una alimentación variada en la que estén presentes diferentes grupos de alimentos.

No es necesario transformar completamente nuestra alimentación de un día para otro. Volver a lo básico y mantenerlo en el tiempo puede ser un buen punto de partida.

4. Recupera el movimiento de forma progresiva

Después de las vacaciones tampoco es necesario empezar septiembre con grandes objetivos deportivos.

Caminar, desplazarte a pie siempre que sea posible o recuperar progresivamente tu actividad física habitual son formas sencillas de volver a incorporar el movimiento a tu día a día.

Lo importante es encontrar una actividad adaptada a ti y que puedas mantener en el tiempo.

5. Convierte el autocuidado en parte de tu rutina

Cuidarnos también significa prestar atención a nuestros hábitos cotidianos.

Descansar, mantener una alimentación variada, hidratarnos, movernos con regularidad o simplemente recuperar una rutina más ordenada son pequeños gestos que podemos incorporar a nuestro día a día.

Piel y mucosas: también forman parte del cuidado diario

El final del verano supone además un cambio en nuestros hábitos y rutinas.

Después de meses de sol, calor, aire acondicionado y cambios frecuentes entre espacios exteriores e interiores, septiembre puede ser un buen momento para volver a prestar atención al cuidado diario.

Además de mantener una hidratación adecuada y una alimentación variada, algunos micronutrientes desempeñan funciones concretas en nuestro organismo.

La vitamina A contribuye al mantenimiento de la piel y de las mucosas en condiciones normales.

Por ello, dentro de una alimentación variada y equilibrada, asegurar un aporte adecuado de vitaminas y minerales forma parte de nuestros hábitos diarios.

Nutrientes y funcionamiento normal del sistema inmunitario

Con el cambio de estación también recuperamos los horarios habituales y comenzamos a pasar más tiempo en espacios interiores.

Mantener una alimentación variada y equilibrada y un estilo de vida saludable continúa siendo importante durante todo el año.

Entre los micronutrientes que forman parte de nuestra alimentación, la vitamina A, la vitamina C y el selenio contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Además, la vitamina C y el selenio contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo.

Alimentación, descanso, hidratación y actividad física forman parte de una rutina que podemos mantener más allá de septiembre.

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PLESINOX 3A es un complemento alimenticio que combina:

  • Extracto de Polypodium leucotomos
  • Vitamina A
  • Vitamina C
  • Selenio

La vitamina A, la vitamina C y el selenio contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

La vitamina A contribuye al mantenimiento de la piel y de las mucosas en condiciones normales.

Además, la vitamina C y el selenio contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo.

Porque septiembre no tiene por qué ser sinónimo de empezar de cero. Puede ser simplemente el momento de recuperar poco a poco aquellos hábitos que queremos mantener durante los próximos meses.

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Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y de un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria recomendada.

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